1) Se activa el evento
Un gesto simple inicia la respuesta. Sin fricción, sin pasos complejos.
JELDU convierte la respuesta humana en control operacional: quién responde, cuánto tarda y dónde ocurre. No es un reporte. No es percepción. Es evidencia medible, lista para decisiones.
En un evento crítico, el riesgo no es “no tener protocolo”. El riesgo es no saber si la ayuda se activó, si llegó, y cuánto tardó en materializarse.
Pulso transforma eventos en información accionable: patrones operativos, concentraciones, brechas por zona y señales tempranas antes de que escale.
El Pulso no muestra KPIs decorativos. Mide confirmación y ayuda (P50/P95), detecta anomalías y convierte señales dispersas en decisiones.
Un gesto simple inicia la respuesta. Sin fricción, sin pasos complejos.
Se activa respuesta humana según cercanía y rol. Coordinación automática.
Confirmación, ayuda, tiempos, zonas y patrones: evidencia operacional, no relato.
Que alguien diga “voy” no significa que la ayuda se materialice. JELDU mide ambas.
Repetición = falla operativa o capacitación. No es un “caso aislado”.
Concentraciones geográficas muestran brechas y riesgos que los reportes no revelan.
Patrones por horario permiten anticipar vulnerabilidad operativa.
Se integra a tu operación definiendo roles, zonas y ventanas. La implementación apunta a evidencia: antes, durante y después del evento.
Cuéntanos tu contexto y te mostramos Pulso con un caso real de tiempos, zonas y anomalías.
B2B · Respuesta directa · Sin spam